domingo, 18 de julio de 2010

IVAN (Sonic Youth)



You'd like to think
That you're immune to the stuff, oh yeah
It's closer to the truth to say you can't get enough
Gonna have to face it, you're addicted to love


S.Y




Es una sombría canción de mi banda favorita. El mar torcido de mi mente.
Y también es un monstruo multiforme. El tipo que amo.

Ivan es un desastre como yo, un espejismo de mi neurosis, aunque se ve impecable, rítmico, hermético, fatuo. Es que él no es sólo mi espectro perfecto, es el fondo del vacío, es arte Mefisto, un animal sangrando, un trastorno anancástico, es un sonido con frecuencia grave, un compuesto de ondas senoidal, es uno de mis rizomas, y es mi sonido preferido.

Ivan es así de experimental como suena, tipo borderline, un buen pedazo de asonancia curvilínea, un trozo de espacio aullante, una máquina asincrónica, y aunque goce de su violencia, me desarma su estructura cancerígena. Su manera de plagarme.

Ese fragor es conmovedor.
Sólo Ivan , en sonido y en acción hace del salvajismo un acto de desnudez. De la luz, un deseo sexual. Del amor, un sistema inmunológico.
Hace de mí, la trasfiguración de su muerte.

Hablo de la bestialidad de su talento, su poder para armar mi materia, su capacidad de olfatearme hasta el desgarre, su ardid sensual de acribillarme, todo él suena como el placer, pero yo sólo escucho su revés, su desorden, su lamento fálico. Sólo escucho amor.

Si esta noche he de creer en algo, será en la ruptura. Y cuando hablo de ruptura me refiero al hecho insondable de explotar.

Su esperma cloro. Mi alma clara.

Claroscuro.


Para que quede claro, como los cielos derramados.

Soy la combinación de tus latidos con el silencio, soy casi como la desesperación, sabor caliente, de urgente corazón, deleznable, de carne cruda. Soy detestable hasta mi amanecer porque mi piel no alcanza para cubrir tu sol. Si mis ojos muertos no te convencen, que lo haga mi locura. Si soy la forma impaciente del amor quiero que te comas mis nervios . Y quiero que te hundas sobre mí.

Si derramaste tu vida sobre mi espalda, es porque sabias que cabía. Si te atrapé en mi cintura es porque me gustan las cosquillas. Si tendría suficiente amor te lo daría. Pero soy un exceso cariño, plétora de alma, incandescente a tu alivio. Soy el consuelo de tu explosión.

Entonces qué parte de “Te amo” no te queda claro?.

Despierta Ian


Soundtrack: Berlin- Lou Reed.

Lo aprendí del desdén de su naturaleza, su impávido desarme, de sus mimos trastos, su camino y su desdicha. Que el amor elevado agudiza el caos y que soy yo , el número áureo de la espiral clara de su cabeza, la prolongación de su deseo.

Entiende:

Acaso la adhesión del laberinto de mi alma a tu sentido de disociación (error) cambiaría la geometría de mi soledad?.

Yo sé, (al margen de mi desierto corazón) que es mi descuadre, mi falta, tu crisma, el destiempo, la locura. El crimen que nos une.

Era una promesa blanca y pura como cocaína, una obscena convicción de sentir, lo que no se debe. Un desgaste de razón. Porque yo me quedaré con la sensatez justa de la ira, para ser más brillante que el mal. Tú, sólo tendrás estimulante en polvo.

Despierta, Ian.

Despierta

Te Invito Al Cielö


No es el sexo como hecho, sino que soy el deseo; más allá de la esperanza.

Es mi olor promiscuo de resonancia, mi sabor dulzón adicción, mi piel aguda, el lince líquido de mis ojos, mi voz sacudida, lo que convierte mi cuerpo en un piano. Lo que me hace más estelar antes que táctil. Lo que entibia mi sangre hasta arder. Arder en el aire de todos. Y sucumbir al perfecto en mis entrañas, o matarlo de arrebato por mi boca.

Si a eso cariño, le tienes miedo, es porque mi figura te descuadra, mi radiación quema tu iris, mi carne absorbe tus huesos, mi mente te invade y se pierde en tu pecho, porque tiemblo en tu cama, lloro con calma. Te envió al carajo y luego me duermo. Porque el amor no funciona como concepto, ni como amor. Simplemente no funciona.

Ni con el letargo paliducho de la inocencia, de la que hablas, ese crimen de decolorar la benevolencia no existe. Mi piel es lúcida y sabrosa ante el misterio. Mi alma entera está exigida por el hedónico tormento de amar, de gozar, y dejar. El vacío, al vacío.

Y no hablo de velocidad.

Compórtate como Tijera.


Hay que cortar esa deliciosa saña
Su nauseabunda ansia de quemar su piel con fricción.
Ardes, como una bala.

Debió ser el piano que me entregó tu aroma,
o por mi algarabía que perdí el corazón.

De cualquier modo
siempre hice despojo de tus egos
y reduje tu desplante a mi paciencia,
es parte de la regla erotómana,
deplorar.

Te dije que soy de crispar crímenes,
es el cortejo de mi ordalía,
por el que no puedo seguir tu ritmo apretado,
tu dulce trufa anclada a mi encéfalo.

Porque para ti, soy brillo esparcido.