domingo, 5 de diciembre de 2010

Tom Violence.





Me basta con tu delicia para conocer tu infinito.

Y tu infinito encarna más que el valor de -siempre- ; vileza. Y tu infinito es mi traspié.

No soy una espiral y menos un cadáver, tal vez yo tenga toda la culpa o tal vez no, de tu fango, tu ira, un desastre. Pero si mi piel debiera ser matizada, sería únicamente por tu contenido, el factor sustancial de tu amor. No por tu poderío ni su potencia.

Si hay algo mal en mí, no es de mi naturaleza, si hay algo que quieres ver en mí, es pura vacilación. Y si pierdes la razón, detonas.

Y si tú truenas no me queda más que escapar. Yo, que te juré mi presencia.