jueves, 27 de septiembre de 2012

MOLICIE



Es la virtud de tu silencio
y el pardo atardecer de tus ojos
ocultando  mis poros.

Es la exposición rugosa de mi voz
ante la evidencia táctil de tu lengua
cavando mi ano.

Es demasiado poco lo recorrido en San Jerónimo,
es muy leve el roce enmarcado por tus dientes,
eres geométricamente revoltoso en mi cuerpo
un aliento  enmarañado en mi seso.

Es que es tu flujo,
mi condena,
 mi salida,
 mi cereza,
cuando estrujas,
cuando llegas.

Es la luz magenta,
el flash que cega,
tus huellas, mis tetas,
la ronquera del ardid
el rugir de abrir los ojos
Y verte ahí,
Esperando por mí.

 π CHULA

Fielmente corpulento,
 piel de maíz amiláceo desgastado,
cabeza de carne acorazonada
hasta la arritmia cardíaca.

Amplio miembro de mis penas,
piel fresca
máscara blanca,
disuelve en mis ojos
los secretos que esconde
 el interior de tu frondosa cavernosa,
conviérteme en tu trempera matinera
inúndame,
 en la fase REM de tu sueño,
diluye en mi ser
tus gotas de sal,
tu vida con aspereza,
el zumo
de CIELO
el cloro
de LECHE
bestial.






APASSIONATA



Tu alma hierve contranatura
cuando arremete el amor .

 Tu verga puntea mi corazón
cuando sorteamos el pecado,
y cuando ardemos sin futuro
en las penas de mis piernas
la mala onda se me impregna.

Atrapando  paz en exceso
y convirtiendo un orgasmo fantasmal
en una pulsión de cielo: Amor mío,
cuando el sadomasoquismo de mis ojos
oculten los tuyos, sabrás que no duelo.